¿En qué escena estás?

Resumen

El teatro espontáneo es un dispositivo terapéutico grupal muy emparentado con el psicodrama. Este artículo describe su génesis histórica y sus fundamentos conceptuales. Asimismo, distingue entre dos modalidades diferentes de abordarlo: Función y Taller. Destaca la importancia de la narración del relato grupal que se construye a partir de los relatos individuales y que despliega sus múltiples sentidos y sus líneas de fuga en la dramaturgia colectiva.

Palabras clave: teatro, psicodrama, construcción colectiva, espontaneidad, grupos.


 

Jorge fijó su mirada en Bárbara. No se perdía una sola función en la que estuviese Bárbara arriba del escenario. A ella le tocaba hacer papeles de personas buenas y dulces. Luego de un tiempo, Bárbara y Jorge se casaron. Bárbara continuaba siendo actriz de teatro de improvisación y Jorge, su fiel espectador.

Un día el director de estos encuentros teatrales, Jakobo Moreno, se acercó a Jorge para preguntarle sobre su reciente matrimonio. Jorge, un poco apesadumbrado, le relató que Bárbara no era como los personajes que dramatizaba arriba del escenario. En la convivencia se mostraba muy agresiva y con momentos de cólera. Moreno le respondió que tenía una idea que podía ayudarlos. Le pidió a Jorge que no le contara a su esposa sobre esa conversación. Se acercó a Bárbara y le dijo: “El público se sentiría muy a gusto si usted tomara papeles más agresivos y hostiles”. Bárbara aceptó muy conforme el nuevo desafío.

Al tiempo Jorge le relató a Moreno que Bárbara había mejorado en cuanto a su agresividad y que muchas veces, cuando estaba por tener un acceso de ira, lo identificaba con algunos de los personajes violentos que le había tocado representar.

Para Jakobo (o Jacob) Levy Moreno este hecho marcó uno de los inicios del psicodrama. Pero antes de esto, Moreno se encontraba trabajando con el teatro de la espontaneidad. Sostenía que el teatro, como estaba planteado en ese momento, hacía que los actores fueran meros repetidores de un guion y quitaba todo intento de espontaneidad. Moreno afirma que el teatro tiene que representar nuestras historias, descubrir nuestro acto espontáneo.

Desarrolla el concepto de catarsis de Aristóteles, y lo extiende también a la que realizan los actores. La catarsis es un proceso de limpieza, de expulsión de un elementos físicos o psíquicos que perturban nuestro equilibrio.[1] Para Aristóteles, los espectadores de la tragedia griega se someten a un proceso que comienza con la exaltación de sus propias faltas, idénticas a las del héroe trágico. Sigue la peripecia, en la que el camino hacia la felicidad se transforma en infortunios: Edipo se hace rey y descubre su triste verdad. Este proceso desemboca en la confesión de la falta que los espectadores hacen suya por empatía, haciendo su mea culpa. El proceso termina con la katastrophe para los personajes y con la más suave catarsis para los espectadores.

En 1974, en New London (Connecticut) Jonathan Fox se reúne con un grupo de amigos para hacer una obra de teatro en una escuela a la que asistían sus hijos. La experiencia fue tan placentera que decidieron seguir haciendo teatro, específicamente basado en la improvisación para diferentes públicos. El desarrollo más importante fue cuando comenzaron a hacer las improvisaciones sobre la base de las historias del público. A partir de ahí se creó el teatro playback.

Jonathan Fox completa su formación en el instituto que había fundado Moreno y que dirigía su esposa, Zerka, donde encuentra un complemento valioso para terminar de desarrollar su idea. Otras influencias, como el estudio de la historia oral, el Teatro del Oprimido de Augusto Boal y las ideas de Paulo Freire han contribuido al desarrollo del teatro playback.

En América Latina se denomina “teatro espontáneo” y ha sido adoptado fundamentalmente por los psicodramatistas, quienes han tomado la posta de su desarrollo y continuidad sin ignorar, por supuesto, a otros interesados que provienen de otras disciplinas y artes.

En una función o en un taller de teatro espontáneo se dramatizan muchas historias y se habilita a un diálogo entre estas. Sus efectos terapéuticos son muy potentes en cuanto a su poder catártico y de elaboración grupal. Es por eso que lo hemos adoptado como un lenguaje posible dentro del espectro arteterapéutico.

Quien ha traído a la Argentina esta forma de hacer teatro espontáneo es la Lic. María Elena Garavelli, sobre todo desde su espacio en la Ciudad de Córdoba. Luego, ha migrado hacia diferentes localidades de América Latina.

La inquietud de Moreno al crear el teatro espontáneo y el psicodrama era terapéutica y social. Entre otras cosas, fue el creador del concepto de “Psicoterapia de Grupo”. El desarrollo del trabajo psicodramático es extenso en cada escena y muy meticuloso en cuanto a la aplicación de sus técnicas. En el teatro espontáneo la búsqueda es un rito teatral y comunitario, el desarrollo se encuentra orientado por lo estético y lo terapéutico acontece como una consecuencia necesaria (recordar el concepto de catarsis descrito con anterioridad). En una función o en un taller de teatro espontáneo se dramatizan muchas historias y se habilita a un diálogo entre estas. Sus efectos terapéuticos son muy potentes en cuanto a su poder catártico y de elaboración grupal. Es por eso que lo hemos adoptado como un lenguaje posible dentro del espectro arteterapéutico.

El desarrollo del teatro espontáneo también se ha visto enriquecido por otras disciplinas, como el teatro de máscaras, la música, los títeres, el clown y la danza. Por ello, el teatro espontáneo puede dialogar y ser un articulador con otros lenguajes.

El desarrollo del teatro espontáneo también se ha visto enriquecido por otras disciplinas, como el teatro de máscaras, la música, los títeres, el clown y la danza. Por ello, el teatro espontáneo puede dialogar y ser un articulador con otros lenguajes. No debemos olvidar también que muchos psicodramatistas hemos adoptado el teatro espontáneo desde la perspectiva de la multiplicación dramática, en la que hemos sido formados, gracias al desarrollo que han hecho del psicodrama Eduardo “Tato” Pavlovsky y Hernán Kesselman. Dentro de esta corriente quisiera citar a la Lic. Silvia Schverdfinger, quien considera que

El Psicodrama es un método, una herramienta que posibilita agudizar los registros de percepción de uno mismo y de los otros. Facilita la conexión con las sensaciones y las emociones y potencia la creatividad de la que somos capaces de desarrollar por ser sujetos. El trabajo con las escenas nos permite “vernos “y “ver a los otros” desde múltiples sentidos (Schverdfinger, 2007).

El propio Jonathan Fox, quien distingue muy bien su dispositivo playback del psicodrama, recomienda tener formación en psicodrama para el manejo de la coordinación grupal y la escucha terapéutica.

Hasta aquí hemos hecho un poco de historia.

Teatro espontáneo: modalidades y encuadre

Podemos identificar diferentes modalidades de hacer teatro espontáneo. Nos detendremos en una distinción que es la que nos servirá para contextualizar el contenido del artículo. Distinguiremos entre “Función de Teatro Espontáneo” y “Taller de Teatro Espontáneo”.

Función de Teatro Espontáneo

Es la modalidad más conocida y tradicional de teatro espontáneo. Un grupo de actores, actrices, músicos y director/a se presentan un espacio teatral frente a un público. El director comienza con un caldeamiento verbal para que todos se adentren en un clima acorde para narrar, representar y disfrutar de las emociones y las historias que serán representadas. En un tono cálido y sugerente se invita al público a compartir sus emociones e historias, y a que los actores y actrices las representen.

Se suele comenzar con las emociones y sensaciones del momento como previa a las historias. El relato de una de esas sensaciones se aproximará más a una historia que a una sensación presente. Entonces, el narrador, que es la persona del público que contará su historia, luego de contarla elegirá a los actores de la compañía que representarán cada papel. De acuerdo con una estructura de representación enunciada por el director, se realizará la dramatización. Finalizada la representación, se le preguntará al narrador si “vio” su historia. Se puede volver a dramatizar en el caso de que el narrador no haya “visto” su historia. Siempre hacemos la salvedad de que es una versión posible.

Taller de Teatro Espontáneo

Esta modalidad es muy usada, en especial para los entrenamientos de las compañías de teatro espontáneo y como modo de intervención en los grupos. Como cualquier taller, consta de un momento previo de caldeamiento para llegar a la dramatización de las historias. La diferencia con la función es que el lugar de la actuación y del público van rotando entre los integrantes. Esta modalidad de taller es la que nos interesa en este artículo.

Quien quiera coordinar grupos desde esta modalidad debe tener en cuenta un concepto muy importante en psicodrama: el “pensamiento en escenas”. Quienes coordinamos debemos habilitar esta forma de pensar, habilitar la imagen espontánea y traducirla en una estructura que nos permita una dramaturgia acorde con el relato que hemos escuchado. Este movimiento implica no pensar tanto en las causas ni en los fines, sino más bien en el aquí y ahora de la escena, en sus acciones, en sus sensaciones, dejándonos llevar por nuestra curiosidad, en querer verla y no tanto en entenderla o interpretarla, en descubrir su maquinación, su forma de ser jugada y no ser juzgada.

En mis cursos siempre digo que el teatro espontáneo “para que sea terapéutico no tiene que ser terapéutico”. Este juego de palabras significa que nuestra forma de encarar el dispositivo no tiene que ser desde un pensar terapéutico sino teatral. Pensar, en el desarrollo de la construcción de la escena, como un director de teatro y no como un terapeuta. Tenemos que dar las condiciones para crear la imagen dramática. La escena se construirá en el entre[2] de los actores y actrices que en estado de búsqueda activa estarán explorando la historia en la misma medida que se va desarrollando. El grupo se agencia de la historia, la hace propia y la devuelve al narrador en una versión posible, versión que dialogará con otras historias y escenas que vayan sucediendo. La historia no queda aislada, no es una novela privada, sino que queda comprendida y contextualizada en el territorio de un mural viviente de historias. Ya no es una historia que será interpretada, sino que será habitada de una forma nueva y colectiva.

El teatro espontáneo permite que el narrador de su historia se implique desde su narración (implicarse desde la narración es más que una descripción) y pueda ver su historia, la que estamos tejiendo en ese grupo en ese momento, y descubrir en qué escena está.

Hablábamos de pensar en escenas. Una cosa es escuchar el relato de la escena e interpelarla desde la imagen. Otro recorrido posible es que la construcción de la imagen se genere a partir de una determinada composición corporal que siempre será grupal. Se trata de resonar y multiplicar estos sentidos en más relatos y escenas a ser dramatizadas. Pero cuando somos protagonistas nos resulta difícil descubrir en qué escena estamos. Esta es mi historia, pero mi escena, mi escenografía, sus ritmos, los pequeños gestos, son un nuevo costado de esa misma historia.

El teatro espontáneo permite que el narrador de su historia se implique desde su narración (implicarse desde la narración es más que una descripción) y pueda ver su historia, la que estamos tejiendo en ese grupo en ese momento, y descubrir en qué escena está. Este descubrimiento actualiza la historia en tiempo presente y no como un recuerdo inmóvil. Permite comprender el para qué y el porqué de esa historia en ese momento de su vida y en ese grupo. Un coordinador con una mirada atenta, una escucha apropiada y una afectación abierta hacia múltiples sentidos podrá señalar la historia grupal que se encuentra en cada relato individual. Que cada participante se pueda preguntar dentro de la red de identificaciones y proyecciones grupales: “¿En este momento de mi vida en qué escena estoy, cuál es la historia que tengo historizar y no la que tengo que repetir como un guion aprendido?”.

Si la sucesión de historias que se presentan en un grupo deja de ser una “serie” (recordemos que la serie es una resistencia a lo grupal) para transformarse en un relato y dramaturgia grupales, las diferentes historias de los integrantes se verán completadas, complementadas, superadas e interpeladas por las otras historias.

Al finalizar un taller o una función de teatro espontáneo mi historia solitaria y capturada es transformada en multiplicidades historizadas deseantes. Potencia del relato grupal, del compartir, del resonar en cuerpos que dan testimonio de una sensibilidad y pensamientos del cuerpo colectivo.

 

Bibliografía

Moreno, J.L. (1961). Psicodrama. Buenos Aires: Ediciones Horme.

Salas, J. (2005). Improvisando la vida real. Montevideo: Editorial Nordan.

Pavlovsky, E. y Kesselman, H. (2006). La multiplicación dramática. Buenos Aires: Editorial Atuel.

Schverdfinger, S. (2007). Entre prácticas y reflexiones del psicodrama grupal. Campo Grupal, Junio.

 

 

[1] Para un mayor desarrollo del término, se recomienda ver: Boal, A. (2004). El arco Iris del deseo. Barcelona: Alba Editorial.

[2] El “entre” es un concepto deleuziano que Eduardo Pavlovsky agencia para explorar las intensidades que hay entre dos actores (yo auxiliares) de una escena. Según Deleuze el “entre” es como el chispazo que se produce cuando chocan dos espadas. Lo que se produce no se identifica con ninguna de las partes aunque necesite de ellas para acontecer.

* Psicodramatista, actor y director de teatro espontáneo. Coordinador General en “EIPASO de Psicodrama y Psicoterapia” (http://www.psicodramaypsicoterapia.com/). Miembro de “La Combinada. Compañía de Teatro Espontáneo”. Docente en la Escuela Argentina de Arteterapia. Coordinador de grupos con consumo problemático de sustancias en la Fundación “Creer es Crear” y El “Palomar”.

Cómo citar este artículo:

Castelli, F. (2019). ¿En qué escena estás? Arteterapia. Proceso Creativo y Transformación, 5. Recuperado de: https://arteterapiarevista.ar/maria-fux-y-su-danza/