Eugenio Pablo Mazzucco[*]

Dedico esta publicación a la Dra. Ana María Alberti. Su generosa transmisión de experiencias y su dedicado acompañamiento, con lucidez, marcaciones y habilitaciones, talló en mí transformaciones profundas, que las agradezco, continuando esta tarea, tratando de acercarme a la fuerza de su compromiso social.

Resumen

Se presenta como Experiencias. trabajo de campo el despliegue de un proyecto de arteterapia de producción colectiva, llevado a cabo por un grupo de 25 pacientes de psicoterapia individual, con el asesoramiento de interlocutores válidos tanto para su elaboración como para su desarrollo. Se utilizó como recurso el lenguaje fotográfico, la escritura y la técnica de mural con estarcido y grafiti. Se concretó en cuatro etapas consecutivas: dos individuales y dos grupales, de manera intercalada. El propósito fue concientizar y trabajar el uso de las manos, su capacidad de comunicación como aspecto no verbal del lenguaje y, al integrarlo con arteterapia, entender su valor como promotor y generador de salud. También comprender la riqueza de la producción colectiva como agente de cambio en la comunidad.

Palabras clave: arteterapia, producción colectiva, lenguaje no verbal, trabajo terapéutico individual y grupal, salud.


1. Introducción

Apoyatura conceptual

Considero que podríamos definir arteterapia como un instrumento científico apoyado en la utilización de los lenguajes expresivos del arte, en un trabajo transdisciplinario y de objetivo terapéutico. Esto es, realizarlo con personas que, desarrollando su capacidad y potencial creativo, puedan tomar conciencia activa de sus capturas, nudos, problemas y conflictos, al tiempo que aprendan a desplegar y desarrollar sus propias facultades, habilidades y recursos, empoderándose de ellos y produciendo disposiciones a cambios que modifiquen de manera favorable su calidad de salud. No se considera de valor la capacidad técnica o artística que la persona ponga en la realización de su obra-producción, sino lo que le ocurra durante el proceso que despliegue en la tarea, tanto en las manifestaciones como en los sentires internos de su mundo. Por esto es importante el marco de libertad facilitado para el fluir de su expresión a través de los lenguajes diversos del arte.

También cuentan aspectos con relación al vínculo terapéutico, que podrán ser más o menos significativos, pero que sin duda ubican al terapeuta en un claro rol de facilitador de despliegue de las posibilidades del mismo. Ambos sujetos se encuentran en un espacio-marco, donde el protagonismo pertenece absolutamente al paciente y sus expresiones.

Mi entusiasmo me llevó a ver y escuchar lo que dicen las manos de mis pacientes y a partir de allí proponer documentarlo visualmente, a través de utilizar el lenguaje artístico de la fotografía.

Lo que suceda, se produzca o no, es un obrar que se constituye entonces en una proyección personal del sujeto. Esto le permite a la persona la apropiación de su proceso, ampliando el conocimiento de sí misma y por ello tomando poder sobre su potencial general, quedando en posición de producir las modificaciones adecuadas para advenir en un nuevo estado de su salud. Si además esto ocurre en el marco ampliado de una grupalidad la riqueza de la interacción entre los sujetos, acentúa todo lo que manifestado con anterioridad, aportando sentidos y sentires que no emergerían sin esta condición de pertenencia a una instancia de encuentro con otros.

Relato de concepción inicial:

[…] Contemplaba ingenuamente, mientras esperaba ser escuchado. Mis manos entrelazadas a la altura de mi abdomen, luego apoyadas en el escritorio. Sentí una atracción visual, que se fue tornasolando en curiosidad, inquietud, juego y luego idea. No supe allí que la pasión creativa estaba agazapada, hablándome en ese entrelazo de dedos. Pensé, emocionado, que podía hacer un estudio de manos con luces y documentarlo fotográficamente. Además, lo que yo veía desde mí era contundentemente diferente de lo que veía quien estuviera frente a mí. Era interesante el registro de ese estudio de mis gestos, y también muy rico poder compartirlo. Exhibirlo. El impulso alegre chocó de sopetón con la desnudez (exposición), y quizás allí me defendí, pensando en que era muy narcisista hacer una muestra solo de mis manos. No cabía. Hubo pausa; parecía que todo lo surgido… naufragaba. Fue breve. Allí entendí que las manos a mirar no eran las propias, y de súbito pensé en las de mis pacientes. Ellas me hablaban. Resurgió el entusiasmo y cambió mi mirada. Con los días, comenzó esa mirada a poblarse, además, de registros concretos. Compartí y participé el ya proyecto entonces, a algunos de mis pacientes, y en el final de alguna sesión íbamos registrando gestos. Multipliqué cada uno desde diferentes ángulos. Primero, con tecnología no adecuada. Investigué, aprendí y sobre todo me di un gusto. Luego mejoré técnica y tecnología, y hoy las comparto. Si tuviera que responder respecto al objetivo de este trabajo, es definirlo a posteriori. Solo surgió con entusiasmo y gustó, y quizás solo sea ese el sentido de concretarlo. También en el recorrido descubrimos con cada uno de ellos la riqueza escondida, y que una fotografía se transformaba en una nueva mirada sobre sí. Las manos comunicaban.
Otro lenguaje haciendo sentido apareció en las sesiones, de manera espontánea. Y allí quizás resida el genuino valor de concretar esta muestra. Y por ende podría haber sido un objetivo. Para cada uno de ellos, al menos respecto de sus manos, cambió la significancia. Para otros, además, derivó en evolución, recuperación de memoria y disponer de herramientas para la vida […].

Escribí el texto anterior muy al principio del año 2017. Aclaro que hasta entonces mi entendimiento no era preciso con relación a lo que en realidad se estaba desplegando. Comprendí en el devenir que lo que empezó pareciendo un proyecto personal y de arte, no lo era. Tomé conciencia de que en verdad era un proyecto colectivo de arteterapia. Mi entusiasmo me llevó a ver y escuchar lo que dicen las manos de mis pacientes y a partir de allí proponer documentarlo visualmente, a través del lenguaje artístico de la fotografía. Además, el valor respecto de lo que le sucedía a cada persona-paciente con lo que se desplegaba, claramente me habilitó a entender que se enmarcaba en la propuesta, en término de objetivos, del arteterapia, o bien, en lo que yo elegiría llamar “psicoterapia desplegada sobre lenguajes expresivos del arte”. Entonces, allí formulé el trabajo con un carácter y metodología técnica científica para valorar por medio de los registros el alcance de los objetivos y la comprobación de la hipótesis.

2. Propósitos

a) Concientizar y trabajar el uso de las manos, su capacidad de comunicación como aspecto no verbal del lenguaje y, al integrarlo con el arte, comprender su valor como promotor y generador de salud.

b) Comprender la riqueza de la producción colectiva como agente de cambio en la comunidad.

3. Hipótesis

Concientizar y trabajar el uso de las manos como parte no verbal del lenguaje, e interrelacionarlo e integrarlo con arte, produce efectos beneficiosos sobre la salud de las personas.

4. Objetivos

a. Generales

i. Dar a conocer el valor de las prácticas de los lenguajes expresivos del arte, teniendo en cuenta la visión del arteterapia.

ii. Mostrar que las prácticas de los lenguajes expresivos del arte, en contexto de terapia, funcionan como promotoras y restauradoras de salud.

iii. Alinear acciones en consonancia con la Declaración de Lima de 2009.

b. Específicos (para los participantes)

i. Ampliar la autopercepción consciente de la propia corporalidad y sus capacidades de comunicación, registrando el lenguaje no verbal utilizado, focalizando específicamente en el uso de las manos.

ii. Articular lo anterior con otros lenguajes, en este caso, con el del arte visual.

iii. Establecer esta actividad como aporte beneficioso para la persona del paciente, ampliando las significaciones posibles, como enriquecimiento multiplicador de sentidos y sentires.

iv. Comprender el valor del arte como promotor y productor de salud.

v. Entender la riqueza de la producción colectiva como agente de cambio en la comunidad.

c. Personales (para el terapeuta)

i. Canalizar mi inquietud y entusiasmo en relación con el arte, integrándolos al contexto de lo terapéutico.

ii. Difundir el valor del arteterapia, su importancia como herramienta para la salud y como motor de cambio social.

iii. Concretar aportaciones mínimas en la dirección de “[…] sistematizar saberes y prácticas del arte para la transformación social y producir evidencia científica […]” (Declaración de Lima de 2009).

iv. Modelar aspectos personales con el fin de mejorar mi capacidad como instrumento terapéutico.[1]

5. Descripción metodológica

Esta construcción colectiva fue llevada a cabo por un grupo de 25 pacientes, con el asesoramiento de interlocutores válidos para su elaboración y desarrollo. Se trabajó con pacientes de psicoterapia individual, a quienes se les proponía participar de la experiencia y, con su acuerdo, a la siguiente sesión tomábamos las fotografías. La primera etapa se desplegó entre el otoño y la primavera de 2017. La primera fotografía se tomó el 21 de marzo de 2017 y las últimas, el 15 de agosto de ese año.

Etapas del trabajo

Se desplegó en cuatro etapas consecutivas: dos individuales y dos grupales, de manera intercalada.

Primera sesión individual

Al final de una sesión se participaba del proyecto y, si aceptaban, se acordaba la primera sesión de arteterapia. Se propuso al paciente condensar un sentimiento o emoción en un gesto. Hubo diferentes modalidades. El gesto surgía:

-a partir de una emoción,

-de un gesto característico para esa persona,

-del material emergido en la sesión,

-en algún caso con la técnica de interview (investigar en qué se estuvo pensando en los últimos 15 días y de allí llegar a un contenido emocional).

En general se proponía condensar un sentimiento o emoción en un gesto. Lo formulaba más o menos de la siguiente manera: “Con lo que está diciendo o hablando, ¿qué siente? Y ese sentimiento, si me lo tuviera que mostrar con un gesto de la mano o de las manos, ¿cómo sería?”. Luego de encontrado el gesto, proponía pasar al espacio de arteterapia para concretar la toma de las fotos específicas.

En lo estético, además de trabajar con el color, el objetivo fue anular el efecto disruptivo de la ropa u otros elementos singulares que no garantizaban la privacidad, además de eliminar el ruido visual que distraería de lo importante a mostrar y percibir: el gesto de esas manos.

Se utilizaron telas diversas, almohadones, o bien, la pared de fondo (en todos los casos elegidas por el paciente), con el objetivo de generar estética en la fotografía y mantener en privacidad la identidad de la persona.

En lo estético, además de trabajar con el color, el objetivo fue anular el efecto disruptivo de la ropa u otros elementos singulares que no garantizaban la privacidad, además de eliminar el ruido visual que distraería de lo importante a mostrar y percibir: el gesto de esas manos. La fotografía se tomaba con variaciones de ángulos y de iluminación, tanto natural como artificial. La cantidad varió entre 30 y 60 fotos, aproximadamente, para cada paciente participante. Se chequeaba el material producido junto con él y al acordar conformidad de haber obtenido la foto adecuada, terminaba la sesión.

A posteriori, o en otra sesión, le solicitaba al paciente me otorgara el consentimiento por escrito para mostrar el material, y también la primera encuesta. Luego, escogía en diferentes escalas de selección la foto final que sería expuesta. El criterio era la calidad fotográfica, privilegiando la fidelidad al contenido del gesto, es decir que la imagen reflejara el contenido emocional del gesto propuesto.

 

Primera sesión grupal

Se concretó la muestra en sí misma en el espacio del consultorio con una dinámica de grupo. Estuvieron todas las personas involucradas en el proyecto, se propuso que conectaran con las fotografías y que de aquellas que quisieran, escribieran un vocablo con la consigna: “Estas manos…. ¿qué me dicen, qué me comunican…?”. Estos vocablos quedaron plasmados en tarjetas con una referencia a la foto correspondiente. Se entregó la segunda encuesta. Se utilizó la técnica de mural con estarcido (para conectar con lo ancestral) sobre lienzo, imprimiendo cada uno un negativo de su mano, incluyendo un deseo para su salud al hacerlo.

 

Segunda sesión individual

Se trabajó integrando el material de las dos encuestas y, sobre todo, los sentires que se despertaban a partir de los vocablos que se habían escrito respecto de su fotografía, su gesto. Aquí apareció la mayor riqueza del proyecto por la conexión vivencial con el colectivo, y estos vocablos fueron un puente hacia el interior de cada uno, generándose un efecto profundamente transformador.

 

Segunda sesión grupal

En esta instancia de integración se propuso a los participantes escribir un mensaje a futuro para su propia salud, utilizando el material producido en el primer encuentro grupal. Escogieron algunos términos de entre todos y con ello generaron un texto. Luego se utilizó de nuevo la técnica de mural, plasmando libremente sobre el papel desplegado en toda la pared, con la consigna de que si nuestros descendientes lo encontraran dentro de 9400 años pudieran entender cómo vivenciamos estos tiempos.

6. A modo de conclusión

La hipótesis planteada resultó positiva, comprobado esto, sobre todo en la segunda entrevista individual de arteterapia (por lo explicitado con anterioridad), y además cotejada a largo plazo por la continuidad del trabajo terapéutico individual. También se cumplieron los objetivos generales y específicos, quedando documentado en ambas encuestas realizadas después de las primeras sesiones, tanto individual como grupal de arteterapia (no puedo incluirlas por el límite en la extensión posible de esta publicación). Hasta aquí, una síntesis apretada del proyecto.

Repercusiones del proyecto arteterapéutico

El contenido específico de lo surgido, por respeto a la privacidad, está resguardado en el secreto médico, para cuidar a los pacientes. Sin embargo, mostrar al público “Manos que hablan”, que sus participantes pudieran compartir con quienes desearan la vivencia de su recorrido, de manera protegida, trasciende la terapia individual y extiende su alcance hacia la comunidad.

Hemos desarrollado una experiencia vivencial con los pacientes, que fue presentada en tres oportunidades en la comunidad. La primera, en el mes de noviembre de 2018 en el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba (se exhibió todo el verano), permitió difundir su valor e importancia como herramienta para la salud y como motor de cambio social. También se presentó en julio de 2019 en el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba y continúa expuesta hasta la redacción del presente artículo (abril de 2020). Más tarde, en el Foro Latinoamericano de Biodanza, en octubre de 2019.

Mostrar al público “Manos que hablan”, que sus participantes pudieran compartir con quienes desearan la vivencia de su recorrido, de manera protegida, trasciende la terapia individual y extiende su alcance hacia la comunidad.

Las muestras también fueron vivenciales, más allá de la exhibición de las fotografías y el relato de la experiencia. Los asistentes en principio observaban las fotos con las Ocho Estaciones (Vivaldi-Piazzolla), como música de fondo, y completaban a su gusto una planilla donde, reproduciendo la consigna de la primera sesión grupal de arteterapia, escribían un vocablo referido a ellas con la consigna: “Estas manos… ¿qué me dicen, qué me comunican…?”.

Como registro concreto de lo vivenciado por el público durante la presentación del proyecto en el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba y en el Colegio de Psicólogos de la Provincia de Córdoba, quedó el lienzo que es la imagen de portada del artículo publicado en la revista Ethica Digital y, en el segundo caso, como cuadro mural para una sala importante de la institución. Cada persona, al plasmar el negativo de su mano, puso algún deseo íntimo para su salud. Esto está ligado a lo ancestral, inspirado en la vivencia personal de estar en la Cueva de las Manos, en nuestra patagonia.

8. Cierre-reflexión del facilitador

Esta posibilidad de concretar el proyecto me modificó profundamente en diferentes aspectos. Entendí que hay algo más valioso, en mi caso, por encima de la gratificación de la producción de arte de manera unipersonal y lo que socialmente eso implica en términos de satisfactores. Poder acompañar facilitando y siendo testigo de las transformaciones de las personas que son mis pacientes es un vivenciar de una cualidad que produce una conmoción mayor en mí. Me ubica en situación de emoción sorprendida con lo que les va sucediendo, y me permite sentirme instalado en estado solidario. Esto es un privilegio que me coloca en un reconocimiento de gratitud hacia ellos, mis pacientes, por la posibilidad que permiten en mi crecimiento como terapeuta y como ser humano.

 

“El amor, la amistad y el arte son todos intentos de reunión que el yo realiza desde su isla para trascender su soledad. Y esos intentos son posibles por que se realizan de sujeto a sujeto… mediante los concretos símbolos del arte…”

Ernesto Sabato

 

Bibliografía

Alberti, A. M. (programación y dirección), Gandini, B., Cortés, P. y Retamosa, G. (2017). “Arte Terapia”, III Curso de Formación, Centrado en Conexión Creativa (Natalie Rogers) y articulación con Sistema Biodanza y otros sistemas vivenciales, Tomo I. IDEHAS Taller Escuela de Biodanza Córdoba, Argentina.

Álvarez Sintes, R. (2014). “Factores de riesgo y enfoque preventivo”, Medicina General Integral, Vol. II. La Habana: Editorial Ciencias Médicas.

Barthes, R. (1980). La Cámara Lúcida. Nota sobre la fotografía. Barcelona: Paidós.

Declaración de Alma-Ata (1978). Aprobada por la Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud de Alma-Ata, convocada por la Organización Mundial de la Salud, OPS y UNICEF. República de Kazajstán, URSS, 6 al 12 de septiembre de 1978.

Declaración de Lima sobre Arte, Salud y Desarrollo (2009). Primer Foro Internacional, “Arte, Puente para la Salud y el Desarrollo”, organizado por OPS/OMS y la Red Latinoamericana de Arte para la Transformación Social (RLATS). Lima, Perú, 19 de agosto de 2009.

Garabelli, M. E., Moll, M., Barbieri, M., Mazzucco E. (1995). Jornadas de Reflexión Grupal, “Crisis, Salud y Creatividad”, Taller de Psicodrama El Pasaje. Córdoba, Argentina, junio de 1995.

Mazzucco, E. P. (2019). “Manos que hablan”, exposición en el Foro Latinoamericano de Biodanza, organizado por la Escuela Biodanza Córdoba IDEHAS Taller, auspiciado por la Facultad de Ciencias Médicas según Resolución Decanal Nº 4553/2019, declarado de Interés Provincial por el Ministerio de Salud del Gobierno de la Provincia de Córdoba según resolución Nº 1367. Córdoba, Argentina, 11 al 13 de octubre de 2019.

— (2019). “Arteterapia Alcances y Prácticas: Arte y Salud”, Ethica Digital, pp. 28-33. Recuperado de: https://43cdd8cf81624b42a9ca9d38281eb090.filesusr.com/ugd/337420_ca1645c9a5834c918a9deccd94cf9595.pdf.

Mazzucco, E., Diehl, C. y Longo, O. (2019). “Manos que danzan”, exposición en el Foro Latinoamericano de Biodanza, organizado por la Escuela Biodanza Córdoba IDEHAS Taller, auspiciado por la Facultad de Ciencias Médicas según Resolución Decanal Nº 4553/2019. Declarado de Interés Provincial por el Ministerio de Salud del Gobierno de la Provincia de Córdoba según resolución Nº 1367. Córdoba, Argentina, octubre de 2019.

Massoud Santiller, M. F. (Profesor Guía: Angélica Palma) (2006). “Taller de arte terapia como modelo de intervención en educación especial con un niño con hiperactividad”. Santiago: Universidad de Chile.

Rogers, N. (1992). La conexión creativa, del enfoque centrado en la persona a la terapia expresiva, traducido y editado por José Bautista O., Profesor del Departamento de la Universidad del Valle, con permiso escrito del Instituto de Terapia Expresiva en la Persona. Santa Rosa, California, USA, Cali, Colombia, SA.

Nachmanovitch, S. (2004). Free Play, La improvisación en la vida y en el arte. Buenos Aires: Paidós Ibérica.

 

[1] “[…] La creatividad no es solo visión y pasión, es también técnica y perseverancia, es un equilibrio entre la emoción y el intelecto que surge de estar realmente comprometidos con la vida, realmente interesados, estar realmente metidos con la gente con quienes nos relacionamos, con quienes trabajamos en los proyectos […]”. “La creatividad una cuestión de perspectiva”, extractado de Dewitt Jones, fotógrafo y periodista de National Geographic.


[*] Médico por la Universidad Católica de Córdoba (Argentina). Especialista en Psiquiatría. Formado en el Centro de Estudios Psicoanalíticos Sigmund Freud, Taller de Psicodrama “El Pasaje”, Laboratorio de Creatividad IDEHAS Taller-SEU-(UNC) Arteterapia. Dedicado a la tarea de tratamientos psicoterapéuticos individuales, de pareja y familias, abordaje psicofarmacológico y trabajos en actividades grupales, en “La Angostura” (ciudad de Córdoba) y “La Maroma” (Falda del Carmen). Arteterapeuta y Equinoterapeuta. Integrante del cuerpo médico del Hospital Colonia Santa María de Punilla.

Cómo citar este artículo:

Mazzucco, E. P. (2020). “Manos que hablan”. Arteterapia. Proceso Creativo y Transformación, Nº 8, pp. 12-17. Recuperado de https://arteterapiarevista.ar/manos-que-hablan